Si alguna vez has visto un suelo con tarimas Quick Step en Madrid, seguro que habrás comprobado la vistosidad que este tipo de acabados le da a los suelos, lo que hace que sea un solución muy usada actualmente.

De hecho, el uso de las tarimas Quick Step en Madrid, ha crecido en los últimos años debido en gran parte a la disminución del coste de este material y también a las posibilidades que el mismo ofrece en cuanto a montaje, instalación, gama de colores, formas y texturas. Pero a veces puedes confundirte con otro tipo de suelos parecidos cuyas denominaciones se usan de modo aleatorio y puedes confundirte, esto es, ¿sabes la diferencia entre tarima flotante y suelo laminado? A continuación, te contamos esa diferencia.

El suelo laminado está compuesto por varias capas de diferentes materiales. Una capa superior que suele ser la más resistente y es transparente se forma por melanina prensada. La siguiente capa es la que emula a una madera real.. La tercera capa es un panel de fibras muy duraderas y resistentes, sobre todo a la humedad y otras inclemencias.

En cuanto a la tarima flotante, este término en realidad se usa tanto para suelos de parqué como laminados, es decir, la tarima flotante es una forma de colocar el suelo independientemente del material que se use (parqué o suelo laminado). Por tanto, la diferencia entre tarima y suelo laminado no existe como tal, sino más bien escoger entre parqué (suelo de madera natural) o suelo laminado (emulación de madera).

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